"Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra;
Mas cuando domina el impío, el pueblo gime."
Proverbios de Salomón 29:2 [La Biblia]
El recurso
Hace unos días presencié y viví un acontecimiento que jamás olvidaré y que marcó mi vida para siempre. Mientras visitábamos a una de mis cuñadas, y tomábamos el desayuno con ella y su esposo, mi sobrinito de tan solo 5 años —que tenía una tos terrible— despertó haciendo sonidos muy fuertes y rarísimos por causa de su enfermedad. Era un sonido espantoso. Cuando corrimos para ver qué pasaba notamos que el niño estaba bañado en sangre... ¡una emergencia sin precedentes! Con la cabeza fría (aguantándome las sensaciones) ayudé a mi cuñada a llevar al chiquito ensangrentado hacia el centro médico más cercano... ¡fueron minutos angustiantes!
Gracias a Dios nuestro sobrino sigue vivo. El personal del centro médico se comportó maravillosamente, muy humanos y atentos. Pero más allá de cuánto valoro la vida —y sobre todo la vida de mi sobrino— hay una lección que me llevó a pensar de que sí es posible hacer realidad mi sueño más grande y por el que ya me dispuse a dar la vida: crear una nueva conciencia, y, por lo tanto, una nueva sociedad, un mundo mejor (comenzando por supuesto por mi propia sociedad y país). Ahora, ¿cuál es esa lección que me demostró una vez más y de forma más clara de que sí es posible un cambio de paradigma social_? Paso a detallar...
Cuando salimos con el nene lleno de sangre —y sangrando mucho todavía— un varón que no nos conocía, y que estaba en la estación de servicio (gasolinera) situada frente a la casa de mis cuñados, miró la escena y habló de inmediato con otro hombre que tampoco era conocido de él ni nuestro para que nos lleve en su auto al hospital. Fue cuestión de segundos, no había tiempo ni para buscar nuestro propio transporte, se nos moría el chiquito. ¡Estos hombres desconocidos entre sí se unieron para salvar la vida de un niño! ¡Qué gran lección de solidaridad y humanidad! Pero va más allá...
Lo que yo vi en esos dos hombres que nos socorrieron en ese momento de angustia fue la capacidad que tenemos los seres humanos para unirnos para el bien. Cuando la vida está en peligro solemos unirnos para protegernos y ayudarnos, socorrernos y salvarnos. ¡Cuántas veces no hemos visto esta realidad en momentos de desastres naturales y de guerras (por ejemplo)!
Ahora, ¡¿sabías que nuestros hijos están en peligro_?! Todos estamos enterados de la situación económica en el mundo, de cómo países enteros se declaran en quiebra y millones de personas en todo el planeta pierden sus empleos y negocios cada año... ¡y se sigue haciendo más crónico el asunto! ¿Cuál es el punto_? Si no hacemos nada para solucionar el problema nuestros hijos pagarán las consecuencias. Si ahora no se aguanta la calamidad, ¿cómo crees que será para la próxima generación_?
Caos. Sí, esa es la palabra que describe el futuro económico —y moral, claro está— si dejamos que todo siga el rumbo que lleva. Como ves, no detallo en este artículo temas financieros y políticos, hay demasiado qué decir (y seguramente sabes mucho al respecto); lo cierto es que, como dije anteriormente, el problema es nuestro y es culpa de nosotros, de todos. Asimismo, la solución está en vos, en mí, en nosotros.
De nuevo, ¿cuál es la solución_? ¿Qué propongo_?
La solución
Desde hace más de doce años trabajo con grupos (equipos) de personas de diferentes países, culturas, idiomas, en fin, toda una variedad de idiosincrasias. Además, he tratado con gentes de variados intereses, tanto políticos, como religiosos, laborales, artísticos, estudios... etc. Y siempre noté una constante (o más bien la comprobé): en cuanto a energía se refiere, todo grupo se divide así :
Positivos (10%). Estos son aquellos que siempre piensan que "sí se puede", que van para adelante, que emprenden, que se concentran en sus posibilidades más que en las circunstancias. Luchan por sus sueños. Están interesados en ayudar también a otros.
Neutros (70%). La gran mayoría. Si las cosas van bien, se alegran; si hay crisis, se lamentan. Siguen la corriente. No se esfuerzan por lo que quieren, simplemente se conforman con sobrevivir.
Negativos (20%). Antisociales, es decir, que sus proyectos e intereses no sólo no benefician a los demás sino que también perjudican a todos aquellos involucrados. Estos destruyen los sueños del prójimo.
Esto es cierto en cualquier sector gregario, dondequiera que se reúne un grupo de personas ahí podemos ver esta realidad —a menos que sea un equipo clasificado, ya sea positivo o negativo, o neutro.
¿Sabías que la frase común la unión hace la fuerza es verdad_? Lo he comprobado. El problema actual —financiero, moral, etc.— es que los del 20% de negativos están unidos y los del 10% de positivos tira cada uno por su lado... el 70% de los neutros simplemente sigue al grupo que más fuerza hace... ¡y los negativos están siendo más "sabios" que los positivos! Es así. ¿Acaso no nos es común el término "crimen ORGANIZADO"_? ¿O no escuchamos decir a menudo en los noticieros "banda (grupo) de ladrones"_? ¿Te das cuenta de que ellos sí están organizados mientras los positivos permanecen desunidos_? ¡Ese es el problema!
¿La solución_? Simple, unir el 10% de los positivos y crear tal fuerza indestructible e influyente que logre arrastrar al 70% de los neutros y que imposibilite al 20% de los negativos.
¿Utópico_? Algunos me dicen eso, obviamente son los neutros (porque prácticamente no tengo relación con negativos). ¿Imposible_? jajajaja ¡otra respuesta de neutros!
¿Vos qué piensas_?
Yo, por mi parte, he decidido encontrar y unirme con el 10% de la población que es positiva para comenzar a generar un cambio positivo y permanente en mi sociedad —y en las sociedades de mis amigos quienes quieren el mismo cambio. A eso me dedico. Moriré llevando a cabo esa tarea... ¡porque mis hijos merece un mundo mejor!
Sé que es una labor de por vida, y que los cambios no se comenzarán a ver hasta dentro de algunos años; pero ya estoy trabajando en ello con mi Equipo de negocios, con personas de la más alta calidad humana y con quienes tenemos proyectos a fines con este propósito: crear una nueva sociedad, un mundo mejor.
¿Vos qué harás, te quedarás lamentando por las circunstancias o serás parte del cambio_?


